Pedile con profunda fe. Ella sabrá interceder para que consigas lo que tanto necesitás, por más difícil que parezca. Es que Santa Rita, es la patrona de lo Imposible. Miles de devotos en todo el mundo la honrarán mañana, en su día. En Tucumán, en la iglesia San Francisco (25 de Mayo y San Martín) se la venera todos los 22 con misas a las 8, 11.30, 19 y 20. Esta vez habrá dos procesiones después de las misas de las 8 y de las 20. El guardián del templo pidió a los fieles que no lleven flores sino alimentos no perecederos; serán repartidos entre los más necesitados.

Santa Rita nació en Cascia (Umbría, Italia) en 1381. Su verdadero nombre era Margarita, pero desde niña la llamaron Rita. Su madre era estéril, pero gracias a sus continuas oraciones dio a luz a una maravillosa hija.

Desde sus primeros años la niña quería ser religiosa, pero a sus padres no les gustaba la idea. Se casó con un hombre de fuerte carácter que la humillaba constantemente. Tuvo mellizos varones. Un día, su marido, que tenía muchos enemigos, fue asesinado. Ella rogó a Dios que sus hijos no vengaran la muerte de su padre. Sus hijos no lo hicieron, pero fallecieron siendo adolescentes. Ya viuda quiso ingresar al convento, pero no la aceptaron porque había estado casada. Ella rogó tanto que las hermanas del Monasterio Agustiniano Santa Magdalena hicieron la excepción. Tenía una herida en la frente (un estigma) que se cerró al morir el 22 de mayo de 1457, a los 76 años. Se cuenta que su cadáver despedía una intensa fragancia a rosas.